¡Paz
de Cristo!
Se han cumplido desde nuestro arribo a este hermoso
País casi
tres años, tiempo en que hemos visto el mover del Espíritu
Santo. Venezuela es un país muy religioso de gente muy cariñosa.
Hoy vemos un despertar en el pueblo Apostólico y en aquellos que
están aspirando a servir en el ministerio, hoy se están
nutriendo hombres que sienten pasión por servir y ganar almas
para nuestro Señor Jesucristo. Esto es reflejado a través
de sus predicaciones y trabajo arduo, lo que nos conmueve y motiva es
que existe el deseo de aprender y asimilar todo lo que les puede ayudar
para el servicio en la obra de Dios. Hoy se vive un proceso de cambios
pues están asimilando que la responsabilidad de ganar almas y
asumir liderazgos en Venezuela es de ellos. Es decir, ellos son los futuros
pastores y los hermanos sienten la misma pasión. Hoy estamos con
el proyecto de construir el primer templo de la Asamblea Apostólica
y de comprar la segunda propiedad. Queremos agradecer a nuestras autoridades
por el apoyo que hemos recibido, a nuestro muy apreciado Obispo Espinosa
y su estimada esposa hna. Ruth por el cariño y consejos que hemos
recibido de ellos. A nuestro Obispo López y su esposa Graciela
por el compañerismo incondicional y sus visitas que nos han sido
de mucha bendición para mi familia y a todo el pueblo Apostólico.
También agradecemos cada postal, cada llamada que hemos recibido
con palabras de estimulo.
Dios
los bendiga .
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